PRESENTACIÓN
Hacemos aquí una propuesta teórica ambiciosa, nada menos que sustituir o mejorar el único marco teórico general que hasta ahora ha producido la demografía, la Teoría de la Transición Demográfica. Precisamente por ello, la consideramos una propuesta no cerrada, todavía en desarrollo, y cualquier comentario, crítica o aportación serán bienvenidos.
En julio de 2005 mi amigo John MacInnes y quien esto
escribe presentamos una comunicación en el concreso mundial de Tours,
con unos primeros apuntes de una idea atrevida: utilizar la demografía
como marco teórico explicativo
de multitud de cambios sociales asociados a la llamada "modernidad".
En
nuestra opinión el espectacular cambio demográfico vivido
por la humanidad en apenas dos siglos no puede seguir siendo visto
sólo como un simple resultado de otras influencias modernizadoras,
y debe ser entendido en sí mismo como uno de los principales
motores de la modernización (a la par con los cambios económicos
y políticos). El paso de una esperanza de vida que nunca
rebasó
los 35 años hasta los más de 80 que ya alcanzan algunos
países, o la
multiplicación de los seres humanos hasta que el planeta se
ha visto habitado con más personas vivas de las que habían
nacido en toda su historia anterior, son en sí mismos factores
de cambio de una envergadura descomunal. Por ello precisamente, es
ya dramática
la situación de una disciplina, la demografía, que no
acierta a situar tales factores como variables relevantes en las explicaciones
del cambio social.
La Teoría
de la Transición
Demográfica (TTD) es el único artefacto teórico que la demografía
ha sido capaz de generar para dar sentido al espectacular conjunto
de cambios experimentados por las dinámicas poblacionales humanas desde
el siglo XVII. Sin embargo su solvencia como teoría, en un sentido
estrictamente formal, es muy escasa (Arango 1980), y su utilidad como
fundamento de la investigación empírica se ha puesto al servicio de
la geopolítica internacional (todo el proyecto de Princeton
se integra en la política internacional de EEUU en la posguerra),
sin que apenas se hayan desarrollado integraciones con los marcos teóricos
de otras ciencias sociales. En realidad el sentido de las influencias
es el inverso: son los economistas, los geógrafos, los estudiosos del
género o los antropólogos los que parecen poder decir cosas interesantes
sobre los cambios demográficos, mientras los demógrafos siguen apegados
a la mera función de suministradores de datos descriptivos, sin capacidad
para generar un marco teórico propio con el que explicarlos, y mucho
menos con el que explicar otros fenómenos sociales claramente asociados
(la situación es tan penosa que permite una considerable extensión de errores historiográficos graves, como que ha sido la lucha feminista y la legalización del aborto los que han provocado la caída de
la fecundidad,
o la afirmación de algunas autoridades eclesiásticas de que el envejecimiento demográfico
es resultado de los ataques contra la família, etc.)
Afirmaremos aquí que la TTD, pese a manejar muchas
de las claves explicativas fundamentales del cambio demográfico, no
acierta a cumplir su función
explicativa porque no utiliza la óptica de análisis adecuada,
la longitudinal (la vida de las generaciones y las relaciones intergeneracionales
implicadas), que constituye, de hecho, el principal activo teórico de
la demografía respecto a otras ciencias sociales. La adopción
de esta óptica permite reordenar las mismas claves explicativas en
un marco teórico nuevo, diferente, que hemos denominado "Teoría de la Revolución
Reproductiva", que puede integrar también multitud de otros fenómenos
sociales en los que los ciclos vitales y las relaciones intergeneracionales
están implicados.
Nuestra idea se convirtió en un proyecto de libro para Rouletdge, que
aceptó su futura publicación. Hemos presentado una propuesta de proyecto I+D al Plan Nacional 2008 cuya resolución conoceremos en breve, formando equipo con Begoña Arregui Gorospe, de la Universidad del País Vasco, y Juan Antonio Fernández Cordón, científico titular del CSIC. En esta página pretendemos ir sometiendo
nuestras ideas a las críticas y comentarios de todo aquel que esté interesado.